El edificio que alberga nuestra bodega esta construido siguiendo la impronta de las construcciones populares, exentas de elementos fútiles, a imagen y semejanza de os lagares que poblaban el caserío de Quintanilla de Onésimo. De línea sencilla y austera, sobria, sin concesiones alo superfluo, ciñéndose a lo práctico y para lo que esta diseñado: la elaboración de vino.